29 mar. 2012

¿QUE SUCEDE CUANDO CONSUMIMOS TANTOS CARBOHIDRATOS EN UNA COMIDA?




Para entender el funcionamiento de los hidratos de carbono en el organismo, vamos a imaginar que un pan de dulce es similar a un tren de varios vagones cargados de azúcar que entra por nuestra boca. Los vagones se van separando al contacto con la saliva (la saliva contiene una enzima conocida como amilasa salival, que hace que empecemos a digerir los carbohidratos). Después, los vagones de azúcar van pasando por el esófago y el estómago hasta detenerse en el intestino delgado. Ahí son absorbidos mediante vellosidades que los transportan a la sangre.


Una vez que llegan a la sangre descargan su contenido de azúcar, elevando los niveles de glucosa en la sangre.


El cerebro necesita azúcar o glucosa para funcionar adecuadamente y es el único órgano que puede tomar el azúcar directamente de la sangre. Cuando el cerebro ha tomado la cantidad de azúcar que necesita, si detecta que todavía hay azúcar en la sangre, envía una señal al páncreas y este órgano secreta insulina, hormona que llega a la sangre y permite el paso del azúcar al hígado y a las células musculares.


Una vez que el almacén del hígado y el de los músculos se han llenado, el azúcar sobrante se deposita en forma de grasa en el tejido adiposo. De esta manera, una dieta alta en carbohidratos aumenta la producción de insulina y acaba por convertir el exceso de azúcares en grasa.


Aquí viene lo que nos hace sentir mal, una vez que el azúcar se almacena, los niveles de azúcar en la sangre caen por debajo de lo normal y provocan un estado de hipoglucemia, mandando nuevamente el mensaje al cerebro de “necesitamos más azúcar y no la encontramos”, por lo que disminuye la agilidad mental, perdemos la concentración; nos sentimos con sueño, cansados y de mal humor, regularmente crece el deseo de comer lo que nos pongan enfrente.


El consumo elevado de carbohidratos nos hace caer, por lo tanto, en un círculo vicioso, en el que comer nos impulsa a seguir comiendo compulsivamente. Por un lado, elevamos los niveles de azúcar en la sangre por encima de lo esperado (hiperglucemia), con lo que incrementamos la producción de insulina.


Después, la insulina permite el paso de los azúcares a las células y termina almacenándolos como grasa, de modo que los niveles de azúcar en la sangre descienden, lo que ocasiona un estado de hipoglucemia que crea la necesidad de más y más alimentos dulces.


Las dietas altas en carbohidratos, como la que recomienda la pirámide nutricional, crean adicción a los azúcares y un gran sentimiento de frustración y culpabilidad. Se nos dice que podemos consumir entre 1,200 y 1,500 kcal diarias, pero nos recomiendan un exceso de carbohidratos hasta 15 porciones diarias, que desencadenan ganas insaciables de comer más y más, además de que dejamos de comer otros grupos alimenticios importantes (productos de origen animal, frutas y verduras y grasas).


RECUERDA


El secreto para alcanzar el peso ideal, mejorar la salud y aumentar los niveles de energía está en controlar la producción de insulina, manteniendo estables los niveles de azúcar en la sangre.


Cuando los niveles de azúcar descienden por debajo de lo normal, nos sentimos débiles e irritables, perdemos la concentración y somos poco productivos. Por otro lado, cuando los niveles de glucosa en la sangre se elevan por arriba de lo normal, se produce insulina y se almacena grasa en el tejido adiposo, lo que origina sobrepeso y a la larga obesidad.


Recuerda que exceso de carbohidratos = hiperinsulinismo + obesidad


La clave está en una alimentación variada y adecuada a tu edad, estado de salud y actividades diarias. Incluye en cada porción también proteína y grasas saludables.


¡Experimenta un estilo de vida saludable, disfruta de la variedad y el equilibrio!


Fuente:


Leighton Steward H., Bethea Morrison C., Andrews Sam S., Luis A. Balart, Sugars Buters, Ballantine Publishing Group, 2006.


Thomas Wolever, et al., The Glucose Revolution, Marlowe Company, 2004.

4 comentarios:

sandygallia dijo...

excelente post, nos dicen que las harinas refinadas son malas, pero nunca nos explican por qué.

¡Muchas gracias!
Ahora entiendo que la sensación de saciedad es temporal, y habiéndolo experimentado antes, me doy cuenta que en realidad la saciedad dura más si limitas los carbohidratos.

Dalia dijo...

Hola, me encanto este post :D!. Anteriormente yo tenía sobrepeso e inicie limitando mi consumo de grasas malas. Logre bajar de peso, pero después me dí cuenta que me estanque (ya no seguí bajando), a pesar de hacer ejercicio.
El error que cometía era comer muchos carbohidratos (9).
Ahora como de tres a cuatro porciones diarias, pero he notado que sigo sin bajar. ¿A qué se debe esto? Me gustaría más información. Muchas gracias!!

NUTRICAMPEONES dijo...

@Sandygallia

Querida Sandy, que bueno que te ha gustado esta entrada, me he estado acordando bárbaramente de ustedes, oye, le pueden hacer un rediseño a nuestros sitios?

He mandado un correo al buda mail días previos, podría haberse ido al junk mail :S

BESOS! :)

NUTRICAMPEONES dijo...

@Dalia

Querida Dalia, muchas gracias por tu visita y por participar.
Sería aventurado dar una respuesta sin mayor información.

Cúántos kilos tienes todavía de más?

Suele pasar eso cuando nos quedan los últimos kilos de más, la recomendación más práctica sería, mantener un número suficiente de calorías, limitar los carbohidratos, preferir los carbs integrales, incrementar la proteína magra y sobre todo la actividad física.

Si tu cuerpo ya se acostumbró a la actividad física, sobre todo al cardio, es hora de comenzar con rutinas de fuerza y resistencia, recuerda que más músculo quema muchas más calorías.

Esperamos te sean útiles estas recomendaciones generales, de cualquier modo, acude con el especialista para que evalúe tu dieta a detalle.

Abrazos! :)

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