9 de dic. de 2011

AZUCAR MASCABADO Y NIÑOS CON DEFICIT DE ATENCION

Azúcar Mascabado es el nombre que recibe el azúcar extraído de la caña que aún no ha sido refinado. De sabor ahumado y textura húmeda y apelmazada, mantiene todas las vitaminas y minerales del azúcar.

Entre los nutrientes que el azúcar mascabado nos aporta se encuentran: vitaminas (A, B1 y B2); minerales (magnesio, hierro y potasio); hidratos de carbono; sacarosa; antioxidantes y fibras solubles de fácil absorción y digestión.


Generalmente se usa en la repostería; sin embargo, el azúcar mascabado puede sustituir al azúcar refinada y emplearse todos los días para endulzar de manera saludable tés, aguas frescas, atoles, avenas, cereales y diversos postres. ¡Conoce sus bondades, experimenta con nuevas opciones!


¿AZUCAR MASCABADO O AZUCAR REFINADA?


Tanto el azúcar mascabado como el refinado provienen de la caña, pero el primero es más puro que el segundo; el refinado eleva más rápido los niveles de azúcar en la sangre, su aporte calórico es prácticamente el mismo, 40 kcal por 2 cucharaditas.


LOS NIÑOS CON DÉFICIT DE ATENCION Y EL AZUCAR


Se calcula que el déficit de atención está presente en un 5% de los niños en edad escolar. Las causas de este padecimiento son multifactoriales: predisposición genética, niveles anormales de dopamina y noradrenalina, factores ambientales y familiares.


Estos pequeños se caracterizan por estar en continuo movimiento, aparentemente son muy distraídos, hablan demasiado e incluso se comunican a través de gritos, regularmente son descritos como niños difíciles de controlar por ser impulsivos.


De acuerdo con estudios científicos se ha descubierto que el cuadro clínico de estos pacientes se complica al ingerir grandes cantidades de azúcares refinados o carbohidratos vacíos, por lo que una buena alimentación juega un papel muy importante en su salud y bienestar.


AZUCAR Y DEFICIT DE ATENCION, ¿PELIGRO INMINENTE?


En condiciones normales, al ingerir azúcares refinados o carbohidratos vacíos, el nivel de glucosa en sangre aumenta, como respuesta el páncreas secreta una hormona llamada insulina, que es la encargada de restablecer los niveles de glucosa.


Después de consumir azúcar en exceso, los niños experimentan una rápida elevación de adrenalina, hormona estimulante que causa hiperactividad. De hecho, un estudio reciente de la Escuela de Medicina de la Universidad Yale, reveló que cuando los niños ingieren azúcar se libera el doble de adrenalina al torrente sanguíneo que en el caso de los adultos. Al cabo de unas horas, los niños sienten una caída súbita de energía, ya que los azúcares refinados se descomponen rápidamente en el cuerpo dejándolos cansados, irritables, ansiosos, confundidos y con deficiente concentración


Numerosas evidencias científicas sugieren que el consumo moderado de azúcar poco procesada puede tener un efecto positivo en los procesos de memorización (almacenamiento y recuperación de la información) y aprendizaje; nuevos hallazgos sugieren que una fuente moderada de glucosa sin refinar como el azúcar mascabado, puede mejorar el almacenamiento y recuperación de la información, al menos a corto plazo.


Este efecto también se ha documentado en varios estudios realizados en individuos con una memoria deficiente, como ocurre con las personas de edad avanzada. Un mayor rendimiento tras el consumo de glucosa se hace especialmente evidente en aquellas tareas que requieren un mayor aprendizaje.


Por este motivo, resulta tan importante garantizar fuentes adecuadas de glucosa en la dieta diaria de niños, jóvenes, adultos e incluso adultos mayores, poniendo especial cuidado en las cantidades, recuerda que no hay alimentos prohibidos sino cantidades idóneas.




RECOMENDACIONES:

• Recuerda que el aporte diario de calorías ideal para un niño, es de 20% en el desayuno, 15% a través del lunch escolar, 30% en la comida; 5% en la colación de la tarde y 30% en la cena.


• Prefiere lo más natural, elige cereales como avena o amaranto endulzados con azúcar mascabado, piloncillo o agave.


• Para el antojo de la tarde existen numerosas alternativas nutritivas, de buen sabor y económicas que podemos brindar a nuestros pequeños como: galletas y panes caseros enriquecidos con cereales integrales, fruta y semillas.


• Conviene moderar los azúcares refinados ya que promueven el aumento de los niveles de azúcar en la sangre de forma súbita, la opción más saludable en estos casos es el azúcar mascabado, piloncillo o agave; todos estos de menos índice glucémico que el azúcar refinada.


¡Cuídalos!

1 comentario:

Mamá Moderna dijo...

Me parecio muy interesante la información. Nosotros consumimos azúcar mascabado en casa por ser mejor que la refinada pero no sabía todos estos datos.

Algo que estamos intentando de cambiar en casa es el acompañar la comida con agua de sabor. Es azúcar que nos podemos evitar aunque sea mascabado.

Saludos

Susana

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